Los espacios naturales cuentan con una serie de características que favorecen el juego libre, la creatividad y el desarrollo de las emociones, las capacidades físicas y cognitivas.


Son espacios abiertos en los que se puede correr y poner en marcha los músculos del cuerpo saltando, trepando, agachándose, subiendo y bajando; son espacios saludables donde no llegan o llegan atenuados el polvo, el ruido y el humo del tráfico.


Son espacios que favorecen el uso de todos los sentidos para comprender y asimilar el entorno, no invitan a que la atención se focalice en un único punto como ocurre por ejemplo cuando los niños y niñas ven la televisión.


Son espacios de vida.
 


EL PRINCIPIO DE LA NATURALEZA - Richard Louv


TRASTORNO POR DÉFICIT DE LA NATURALEZA

Nuestra sociedad, dice Louv, ha desarrollado una fe tan descomunal en la tecnología que aún tenemos que darnos cuenta plenamente o incluso estudiar adecuadamente cómo las capacidades humanas se pueden mejorar a través del poder de la naturaleza. Con el apoyo de investigaciones innovadoras, evidencia anecdótica, e historias personales convincentes, Louv nos muestra cómo interviniendo con los poderes restauradores del mundo natural se puede aumentar la agudeza mental y la creatividad; promover la salud y el bienestar; crear empresas, comunidades y economías más inteligentes y sostenibles; y, finalmente, fortalecer los vínculos humanos.  Como dice en su introducción, The Nature Principle es "sobre el poder de la vida en la naturaleza -- no con ella, pero en ella misma. Estamos entrando en el período más creativo de la historia. El siglo XXI será el siglo de la restauración humana en el mundo natural" .

El contacto directo con la naturaleza favorece la autonomía, la creatividad, el interés por aprender y la salud tanto física como mental en los niños y niñas. La sociedad debería asumir el reto de hacer posible ese contacto.
— Richard Louv
  • Aumenta la actividad física. Los niños que experimentan las facilidades de la escuela con diversos entornos naturales son más activos físicamente, más conscientes de la nutrición, con más cortesía entre sí y más creativos (Bell y Dyment, 2006)
  • Mejora de la nutrición. Los niños que cultivan sus propios alimentos son más propensos a comer frutas y verduras (Bell & Dyment, 2008) y para mostrar niveles más altos de conocimiento sobre la nutrición (Waliczek, y Zajíček, 2006). Ellos también tienen más probabilidades de seguir hábitos alimentarios saludables durante toda su vida (Morris & Zidenberg-Cherr, 2002).

  • Mejora la visión. Más tiempo expuesto al aire libre está relacionado con una reducción de la miopía en niños y adolescentes (de la Academia Americana de Oftalmología, 2011).

  • Mejora las relaciones sociales. Los niños serán más inteligentes, más capaces de llevarse bien con los demás, más saludable y más felices cuando tienen oportunidades con frecuencia para el juego libre y no estructurado al aire libre (Burdette y Whitaker, 2005).

  • Mejora la autodisciplina. El acceso a los espacios verdes, e incluso una vista hacia entornos verdes, promueve la paz, el autocontrol y la autodisciplina en jóvenes de la ciudad, y particularmente en las niñas (Taylor, Kuo y Sullivan, 2001).

  • Reduce el estrés. Las plantas verdes y las vistas reducen el estrés en los niños sometidos a grandes tensiones. Los lugares con mayor número de plantas, vistas verdes, y acceso a áreas de juego naturales muestran resultados más significativos (Wells y Evans, 2003).

    Tomado de Benefits of Connecting Children with Nature: Why Naturalize Outdoor Learning Environments • The Natural Learning Initiative.